viernes, 10 de noviembre de 2006

El esperado nuevo trailer de Spiderman 3


Lo dicho. Una de las películas más esperadas de 2007 tiene ya colgado en la red su nuevo trailer.

En la actualidad ya existía un teaser trailer que podéis ver pinchando aquí.

Además, si queréis saber más cosas sobre la película podéis entrar en su página web oficial.

Información obtenida en www.eslahoradelastortas.com.

miércoles, 8 de noviembre de 2006

Todo lo que querías saber sobre los funcionarios y nunca te atreviste a preguntarlo

Hace unos meses recibí en mi correo electrónico un texto en defensa del funcionario público. Estoy completamente de acuerdo con su creador y, por ello, he decidido incluir su texto en este post para intentar derribar algunas de las falsas e injustas acusaciones que muchas veces se hacen al funcionario:

Desde hace muchos años, ser Funcionario en España está mal visto. Cierto es, que en una época (ya felizmente olvidada) el funcionariado se hizo acreedor de una reputación ciertamente cuestionable. Eran otros tiempos.

Suponer que a día de hoy ese colectivo mantiene el statu quo de épocas pasadas es no estar en la realidad. Ya no es el Funcionario español el depositario de los tópicos más rancios y trasnochados de la filosofía del “vuelva usted mañana”; pensar o expresar lo contrario me parece, si no malintencionado, cuando menos, injusto.

Pero que un Ministro, y más el de Administraciones Públicas, haga unas declaraciones imprecisas de las que los ciudadanos ajenos a la Función Pública puedan fácilmente deducir que “los funcionarios” son poco menos que un atajo de vagos y maleantes a los que hay que tratar prácticamente como si de vulgares delincuentes se tratara, se me antoja simple y llanamente, intolerable.

Sabido es que la fama arrastrada por “los funcionarios” pesa como una losa de la que difícilmente podemos liberarnos con declaraciones como éstas.

Desde mi experiencia, desgraciadamente ya dilatada, puedo constatar que los servicios que prestan las Administraciones Públicas son de una altísima calidad. Voy a poner unos ejemplos:

- ¿Nadie ha tenido problemas con la compra de una vivienda? Según un estudio realizado por una organización de consumidores y usuarios, el 100% (es decir, TODAS) de las viviendas presentan deficiencias en su construcción. (Empresa privada)

-¿Nadie ha tenido la sensación de que le han “atracado” en algún taller de reparación de coches? (Empresa privada)

- ¿Nadie ha tenido problemas con las operadoras de telefonía? (Empresa privada)

- ¿Nadie tiene queja de los servicios técnicos de reparación, por ejemplo, de electrodomésticos? (Empresa privada)

- ¿Hablamos ahora de profesiones liberales –abogados, arquitectos, medicina privada,...? (Empresa privada)

- ¿Qué me dicen de algunos fontaneros? ¿No han tenido nunca la sensación de que les han atracado a “punta de soplete”? (Empresa privada)

- “Señora, la factura ¿la quiere con IVA o sin IVA?” (Empresa privada)

- En León capital, se acometió hace unos años una peatonalización de tal envergadura como la chapuza que luego resultó ser. Caminar por León es sinónimo de incomodidad, de inseguridad, de peligro a romperte un pie o las narices (y no digamos para nuestros invidentes o nuestros ancianos). Todo el mundo conoce el calamitoso estado de una parte muy importante de las aceras que se empeñaron en colocar de baldosas que luego acabaron destrozadas. Esas obras las han hecho EMPRESAS PRIVADAS. Ahora bien, cuando su estado es nefasto, vienen las brigadas MUNICIPALES y lo dejan “niquelado” -sí, esos que son “funcionarios”- (véase el caso de Ordoño II).

Los funcionarios somos quizás los únicos trabajadores en España totalmente transparentes para Hacienda. Nos tienen perfectamente controlados nuestros ingresos y de nuestras escuálidas nominas salen los impuestos para cubrir el dinero que debieran pagar algunos -¿muchos?- que no lo hacen, que utilizan mil subterfugios para no contribuir como debieran al sostenimiento del Estado.

Podríamos seguir poniendo ejemplos y más ejemplos y ello nos llevaría, por comparación, a ver que los servicios prestados por la Administración Pública están, en su conjunto, muy por delante de los que prestan las empresas privadas, y además a un coste ridículo. Un funcionario presta un servicio a la ciudadanía porque es su obligación, sin mercantilismo que le condicione a la hora de actuar, sin buscar un beneficio económico y sin triquiñuelas destinadas a evadir al fisco todo lo que se pueda.

Por lo tanto, creo que ya es hora de hacer un poco de “apostolado” y vender “casa por casa” si fuera necesario, nuestra aportación a la sociedad, y explicar a la gente que los funcionarios no hacemos trampas con el IVA, no escamoteamos dinero a Hacienda, cumplimos escrupulosamente con nuestras obligaciones, tanto laborales como sociales (y muchas veces, muy por encima de nuestro cometido con tal de que los ciudadanos no sean perjudicados nunca por la Administración), procuramos mejorar día a día en nuestro cometido, a pesar de que se nos ha denostado y casi humillado hasta el hartazgo.

¿De qué tenemos entonces que avergonzarnos? ¿No se deberían avergonzar estos politiquines que nos usan como instrumento para ganar votos? ¿Qué ocurre en Marbella? ¿Cuántas Marbellas hay en España? Esos señorones que amasan fortunas de millones de euros ¿son “funcionarios” de a pie? ¿o son políticos? ¿o empresarios?

¡Ya está bien! Y ya que nuestros “amigos” los sindicatines que negocian en nuestro nombre nuestro futuro laboral, salarial, social, se han subido al carro de la burguesía, y se abrazan efusiva y públicamente con quienes más nos denostan, no podemos hacer otra cosa que repudiar su actitud y prescindir de su “ayuda”. Han sido, y siguen siendo, mientras no se demuestre lo contrario, un lastre que llevamos soportando mucho tiempo. Creo que ya llegó el momento de soltarnos de sus ataduras, sus imposiciones y su “autismo” –han acuñado el espíritu del despotismo ilustrado francés, “todo para el funcionario pero sin el funcionario”-, con la salvedad de que ya no es “todo” para el funcionario...

Debemos defendernos nosotros solos. Aceptar el amparo de quienes han consentido que se nos machaque año tras año es ir en contra de nuestros propios intereses y hacerles “el caldo gordo” a quienes no merecen hablar en nuestro nombre.

Espero que haya abierto los ojos a más de uno. Sería bueno que dejásemos, por ejemplo, de machacar a todo aquel amigo/a o conocido/a que sea funcionario, y que cada vez que salga el tema machacarlo, humillándole por su condición laboral, como si fuera un vago y un estorbo para la sociedad. Además, todo aquel que critica lo hace por prejuicios adquiridos pero sin la experiencia ni el conocimiento de la realidad del día a día del funcionario.

Sí es cierto que en ocasiones algunos funcionarios de atención al público no se comportan como debieran y se olvidan que están al servicio del ciudadano, pero esto también pasa en la empresa privada. Depende siempre del trabajador individualmente, nunca del puesto que ocupen, sea público o privado.

martes, 7 de noviembre de 2006

Crítica de cine: Pequeña Miss Sunshine (Little Miss Sunshine)

No hay nada más reconfortante cuando vas al cine que una película que te ha gustado por el visionado de su trailer cumpla todas tus expectativas y encima las supere.


Los trailers son engañosos. Te muestran lo mejor de la película, el momento simpático o el más impactante, o directamente te cuentan la historia entera (que de estos hay muchos). Cuando una cinta no tiene mucho que ofrecer hay que engañar al espectador para que acuda a verla, aunque luego a la salida reniegue de ella, pero como ya ha dejado su dinero a ver a quien le reclama.


En estos tiempos de efectos especiales, tramas insulsas, ánimo exclusivamente recaudatorio, películas como Pequeña Miss Shunshine son un soplo de aire fresco que renuevan la esperanza de que no todo está perdido.


Cuando te sientas en la butaca del cine, comienza la película y en unos escasos tres minutos te han presentado de manera exquisita y completa la personalidad de cada uno de los seis miembros de la familiar Hoover, sin que por ello te entre pánico de que ahí se acabe todo lo que tenía que ofrecer la cinta, ya dice mucho de lo que representa.


Es una historia tragicómica sobre las peripecias de una familia y un absurdo concurso de belleza infantil a lo largo de un fin de semana. No voy a contar nada del argumento de la película porque no quiero que cualquiera que lea esto se pierda la experiencia de descubrir minuto a minuto lo que nos ofrecen tanto los personajes individualmente como la historia en general.


Sólo decir que su éxito en diversos festivales de cine y, lo más importante, premios del público, que a fin de cuentas son los que valen para el espectador medio que no se las da de culto, le avalan suficientemente para que te acerques al cine y pases un rato sumamente agradable.


La película no se queda en una típica comedia, para nada. Es una crítica a ciertas contradicciones de la sociedad americana sobre el éxito personal y lo que debería ser el tipo de familia ideal, llevada al extremo pero que sospechas que se asemeja demasiado a la realidad como para no tomártela en serio.


Los actores están inmensos, cada uno en su papel, y con personalidades tan diferentes pero al mismo tiempo tan cercanas que te sientes identificado con ellos desde el primer instante. Además, han nacido dos nuevas estrellas: Jonathan Dayton y Valerie Faris, directores de esta cinta que habrá que tener muy en cuenta para futuros proyectos. Esperemos que el dinero de Hollywood no pervierta sus ideas.


Valoración personal sobre 10: 9.


Lo mejor: El final. Es lo último que te esperas, que nadie te lo cuente.


Lo peor: Que se gaste el dinero en películas sin argumento, mientras que películas como ésta tengan que triunfar en festivales, para que una productora se atreva a distribuirla y así poder llegar al gran público.

Inauguración de El Rincón De Historias

Hola a todos/as.

Este es el comienzo de otro de tantos blogs que circulan por la red. Uno más entre miles y miles. Con contenidos iguales o parecidos a muchos. La única diferencia con los demás es que este es mío.

No pretendo ser original, porque en estos tiempos eso es casi imposible, pero sí compartir mis experiencias, aficiones e ideas con todo aquel o aquella a quien le pueda interesar.

Habrá de todo un poco, tanto críticas de cine, libros o cómics, como críticas sobre cuestiones sociales.

Hay muchas cosas que me rondan por la cabeza, deseando salir y este blog será el medio perfecto para liberarlas.

Gracias por tu tiempo.