lunes, 5 de marzo de 2007

Crítica de cine: La vida de los otros

ARGUMENTO

El capitán Gerd Wiesler es un oficial extremadamente competente de la Stasi, la todopoderosa policía secreta del régimen comunista de la antigua República Democrática Alemana. Pero, cuando en 1984 le encomiendan que espié a la pareja formada por el prestigioso escritor Georg Dreyman y la popular actriz Christa-Maria Sieland, no sabe hasta qué punto esa misión va a influir en su propia vida.

CRÍTICA

No me prodigo mucho en el cine. Si voy a ver una película es porque estoy plenamente convencido de que me va a gustar.

Si habéis leído mis anteriores críticas podréis comprobar que a todas les doy una nota muy alta. No lo hago por capricho, os lo aseguro.

Soy muy sibarita para sentarme en una butaca. Procuro dejar para el dvd las películas que no me dicen mucho. Me fastidia ir a ver una película al cine que no merezca la pena, sufriendo por la incomodidad de los asientos y teniendo que aguantar a la gente hablar y comerse palomitas cuando has pagado para ver en las mejores condiciones una cinta que al final te decepciona.

El caso de La vida de los otros recoge mi estilo de ver cine: película que me atraía mucho, visionado en pantalla grande y satisfacción enorme tras salir de la sala.

El Oscar obtenido a mejor película de habla no inglesa es totalmente merecido.

Es una historia sencilla, en donde afloran toda clase de sentimientos en el espectador: sorpresa, comprensión, rabia, indignación, risas, emoción, etc. Es una película redonda, con personajes interpretados a la perfección, un trama donde no sobra nada pero tampoco falta, una visión dura y humillante de la Alemania del Este y en general de los regimenes totalitarios, y un final maravilloso y nada convencional.

El protagonista, Ulrich Mühe (capitán Gerd Wiesler), nos deja una de las mejores interpretaciones vistas este año, mostrándonos primero a un miembro de la Stasi al que por defecto deberíamos odiar pero que a los pocos minutos ya queremos como si de un amigo nuestro se tratara. El resto del elenco está sensacional en su papel, Sebastián Koch (Georg Dreyman en la película) y su pareja de ficción Martina Gedeck (Christa-Maria Sieland) como víctimas del acoso del régimen, o Ulrich Tukur (teniente coronel Anton Grubitz) como representante de los últimos años del comunismo trasnochado y dictatorial de la antiguamente conocida República Democrática Alemana.

Hay escenas grandiosas como la de los chistes sobre Hoenecker, líder de la República, o con quien está trabajando el protagonista el día en que cae el muro de Berlín, que resumen de manera sencilla pero brutalmente aleccionadoras la verdadera situación del país en la década de los 80.

Solo puedo aconsejaros que vayáis a verla y se la aconsejéis a vuestros amigos y familiares porque si hay alguna película que se merezca ser la primera en taquilla es La vida de los otros y no bodrios como El motorista fantasma o Noche en el museo.

Valoración personal sobre 10: 10.

Lo mejor: Toda la película, de principio a fin.

Lo peor: Que ya hay rumores de que los americanos quieren hacer un remake para poderla cagar a gusto.

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