lunes, 20 de noviembre de 2006

Boda inglesa - La secuela

Si la primera parte era espectacular no os perdáis la segunda. Esta boda echa por tierra el dicho de segundas partes nunca fueron buenas:

Desde luego, las bodas inglesas son una mina. Si creíais que lo habíais visto todo, esperad a ver ésta.

Para empezar, aquí tenemos al novio con sus padrinos y testigos. Un buen plantel de ingleses del sexo masculino. Apuestos y atractivos como ellos solos.

"Eso" que lleva camisa roja y deportivas es el novio. Debe haber habido cierta confusión con los colores de la corbatas; unos roja, otros negra y alguno sin corbata, directamente.


Otro detalle alucinante es la elección del fondo para las fotos. Frente a la iglesia había unos garajes y debió parecerles que era el marco ideal para inmortalizarse en el gran día.

Y cuando parecía que esto no se podía empeorar, ¡¡Llegó la novia!!


He aquí a la novia con sus damas de honor. No crean que es fácil de llevar el rojo-rojo vibrante que han elegido, pero, claro, con este plantel de bellezas, todo es más fácil. La niñita del ramo también promete. Sí, lo han adivinado, la novia es, obviamente, esa persona de blanco con un ligero problema de sobrepeso y dos redes de patatas anudadas en los brazos.

Y, mucha ATENCIÓN, se advierte que la siguiente imagen puede herir la sensibilidad del espectador y causar daños irreversibles a las personas que tengan un especial sentido de la estética.

Si tiene dudas, no siga adelante:


Son ellos. Sí, los dos a la vez. No se sabe si se rompió la cámara. Ella metiendo tripa, él con la cara de castigador…. Pensando que un fondo adecuado podía mejorar las fotografías, decidieron abandonar los garajes y saltar a un prado colindante. Los dos con sus mejores galas. (Atención a ese par de modelos de zapatos…).

Y ahora, una con saña, desde más cerca.

Compárese el tamaño del cráneo de ÉL con el pecho izquierdo de ELLA. ¿Y la cara? ¿Creen que es insuperable? De eso nada, pasen a la siguiente.


Desde luego, no veas el álbum que van a tener. Para venderlo en una subasta. Y además, ésta es desconcertante; me pregunto que pretende ella enseñar; ¿unas piernas bonitas? ¿Un abceso? ¿Una rodilla necesitada de cirugía de urgencia? Y el careto del tipo, mejor ni comentarlo. Eso sí, un cariñoso recuerdo, desde aquí, para su dentista.

Una simpática. "Discapacitado cerebral" es la primera expresión que te viene a la cabeza (con perdón para los discapacitados). Y para el vestido de ella ¿Cuántas mesas camilla habrán tenido que sacrificar? Con la parte lisa superior, en cambio, no hay duda: está hecha con la funda de un sofá. Y ahora, señoras y señores, una semi-pornográfica:

El beso del oso, estrujándole sin piedad la pequeña protuberancia que hace las veces de trasero. Nótese la proporción entre el brazo-jamón superior de ella y el miniculo de él.

Otra más, para terminar; no sabemos si la cara de él es de alegría, de desesperación, o de dolor por el estrujamiento que acaba de sufrir, o directamente de arrepentimiento. Pero podemos hacer dos reflexiones importantes: - Una: Anímate, que por muy mal que te veas, siempre es posible que encuentres tu media naranja; No, ni de coña, lo tuyo no puede ser peor que esto. - Y Dos: ¡¡ Ojalá que no tengan descendencia !!

Historia obtenida de www.putalokura.com

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